Autor: Ricardo Pérez Yarza

  • Definiciones musicales acerca del amor

    Definiciones musicales acerca del amor

    Para el psicoanalista y filósofo alemán Erich Fromm el amor es la respuesta del ser humano al problema de su existencia, y lo categoriza en distintos tipos: Materno, fraternal, a uno mismo, a Dios y erótico.


    Este último es aquel que en las andanzas cotidianas reconocemos como «de pareja». La música popular de occidente recurre a éste más que a cualquier otro concepto para hacerlo su leitmotiv y las interpretaciones que se le otorgan son tan numerosas como las canciones grabadas desde la invención del fonógrafo.

    Cada 14 de febrero, en diversos países, principalmente aquellos pertenecientes a este hemisferio cultural, celebran la variante erótica de este sentimiento enmarcado por el día de San Valentín, patrón de los enamorados, independientemente del mercantilismo que pudiera rodearlo, y habrá quien le reproche a la fecha esa condición.

    El amor erótico de Fromm tiene la elasticidad suficiente para que cada persona pueda adoptar como propia alguna representación escondida en algún sitio de su discografía, o decidir cuál es la que se asemeja más a la que tiene en mente.

    En 1963 las voces de Martha Reeves & The Vandellas describieron al enamoramiento como una «ola de calor», o llamarada interior que incendia el corazón (Heatwave). Esta canción fue escrita por la tercia de compositores y productores formada por Lamont Dozier, Brian y Eddie Holland. Posteriormente el tema sería versionado por diversos músicos, entre ellos Phil Collins (Going Back, 2010)

    Una buena parte de la educación sentimental del mundo que creció al cobijo de la segunda mitad del siglo XX fue proporcionada por John Lennon y Paul McCartney. Fiel a su costumbre de repetir mensajes cual mantras, Lennon en 1967 con The Beatles ya le había dejado claro al mundo su idea sobre el amor, «es todo lo que necesitas» (All You Need is Love).
    Tres años después, con guitarra en mano y acompañado por el piano de Phil Spector, sentenciaba que este sentimiento «es algo real, es tú y yo» (Love, John Lennon/Plastic Ono Band, 1970). Otro trienio después volvió a ser categórico en su postura, «es la respuesta… es una flor a la que hay que dejar crecer» (Mind Games, álbum homónimo, 1973).
    Un fenómeno que retarda el paso del tiempo, un imán que atrae la felicidad a la vida de alguien que la había creído extraviada, eso es para Phil Collins. Concluye definiéndolo como algo inexpresable, ni la grandilocuencia del lenguaje puede describirlo. (This Must be Love, Face Value, 1981).
    U2 cierra el mejor álbum de su carrera (Achtung Baby, 1991) con un brumoso paisaje musical que retrata al amor como un trozo frío de acero (Love is blindness), el tema hace referencia a una pareja que debe lidiar con el dolor que se ocasionan mutuamente.
    Pulp por su parte lo etiqueta como una fuerza externa que lleva al que lo vive a la búsqueda de una satisfacción animal y que da sentido al encuentro entre dos personas, sin importar que se encuentren aislados del mundo. Lo contrapone a la idea del coqueteo socialmente deseable que se presenta en las comedias románticas (F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E., Different Class, 1995).
    En el mundo hispanoparlante se presentan definiciones como la curiosa aventura interestelar que escribe Zoé. Para la banda de León Larregui el amor es producto de la casualidad durante un viaje a través del universo. Una avería mecánica desencadena una serie de acontecimientos no previstos y eso lo lleva a suceder (Love, Rocanlover, 2003).
    En Argentina, Los Cafres le atribuyen propiedades más universales, semejantes a las propuestas por John Lennon, como único objeto de necesidad tanto de hombres como de mujeres. Para la banda bonaerense es el soporte que saca a flote todo lo que le rodea, en caso de falla, se derrumbará sin impedimento alguno (Si el amor se cae, ¿Quién da más?, 2004).
    Según Noel Gallagher en su etapa con Oasis y Jamiroquai, encarna una persona concreta: «ella» (She is Love, Heathen Chemistry, 2002) y «tú» (You are my love, Traveling Without Moving, 1996). Liam, el otro Gallagher del grupo de Manchester, lo conceptualiza como un objeto, nada menos que una bomba que al momento de hacer explosión lleva a su mente a un estado extremo equiparable con la locura (Love like a bomb, Don’t believe the Thruth, 2005).

    Una visión opuesta, por derrotista, la tiene Amy Winehouse. La británica aseguró que es una situación en la que no se puede ganar, una mano desfavorecedora en la mesa durante un juego de cartas (Love is a Losing Game, Back to Black, 2006). Sus desventuras románticas aderezadas con el consumo excesivo de alcohol y drogas se volvieron trasfondo de una canción con atmósfera profundamente melancólica.

    También es visto como un juego por Daft Punk (The game of Love, Random Access Memories, 2013), pero a diferencia de Winehouse, el contrincante decide retirarse antes de infligir daño alguno.

    Muse a lo largo de su trayectoria se ha declinado por tratar en sus canciones situaciones personales rodeadas por temas del interés del principal compositor del grupo, Matthew Bellamy, como lo pueden ser la sociología, política o psicología.

    Para el músico originario de Cambridge, el amor erótico es el motivo que permitirá hacer frente a los embates de un enemigo en tiempos de persecución o guerra, después de todo, ambas son una extensión de la política (Resistance, The Resistance, 2009).

    Aquellos que conmemoren San Valentín, pueden optar por buscar en cualquier disco, película o libro una definición que ilustre perfectamente su día; después de todo es parte de la respuesta humana a la interrogante sobre su existencia.

  • Desde Brasil, Tulipa Ruiz quiere conquistar el mundo

    La brasileña Tulipa Ruiz visitó por segunda ocasión México, promocionando ahora su tercer álbum de estudio “Dancê”; y entre su itinerario de conciertos pude charlar con la cantante paulista acerca de su particular percepción artística y el panorama de la música brasileña actual, entre otros temas.




    A esta conversación bilingüe español-portugués se incorporó su hermano Gustavo, quien además es su compositor adjunto, productor y guitarrista. Los hermanos Ruiz me regalaron una corta pero provechosa charla en una pizzería de la Ciudad de México previa a su participación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

    – ¿Cómo definiría Tulipa Ruiz su música?
     
    Tulipa Ruiz: “Pienso que mi música es una mezcla. Tiene influencia de la música tradicional brasilera como bossa nova, samba y  chorinho, así como de música pop brasilera y también de música pop mundial”.
     
    – Trabajaste como periodista, ¿Crees que el haber ejercido esa profesión tenga influencia sobre tu música?
     
    Tulipa Ruiz: “Sin duda, yo soy hija de un periodista que escribe sobre música y también cuando hice periodismo, era uno de carácter cultural. Entonces el periodismo es como una herramienta para hacer música también”.
     
    – Viven en São Paulo, que es una ciudad enorme, muy cosmopolita y con mucha influencia europea y asiática, ¿Consideras que São Paulo se hace presente en tu obra?
     
    Tulipa Ruiz: “São Paulo está muy presente en nuestra música. Nosotros crecimos en una ciudad muy pequeña de Minas Gerais (São Lourenço), que es otro estado y es una parte importante de nuestro repertorio, de nuestro sonido, pero São Paulo es fundamental. Si yo no viviera en São Paulo quizás no haría música”.
     
    – Has escrito temas como “A Ordem das Árvores” (El orden de los árboles) que tocan el tema de la naturaleza, ¿Te consideras influida por ella para hacer tus canciones?
     
    Tulipa Ruiz: “Crecí en una ciudad con mucha naturaleza, con el estímulo de la naturaleza. Mi música es exactamente un encuentro de lo natural con la ciudad”.
     
    – ¿Cómo vislumbran el panorama actual de la música de tu país?
     
    Tulipa Ruiz: “La música brasileña actual está pasando por un momento de mucha producción, que ya no sucede únicamente en las grandes disqueras. Existe una producción independiente muy grande en Brasil, hay muchos nuevos compositores, muchas bandas nuevas, toda esa producción que ahora existe es enorme”.
     
    Gustavo Ruiz: “Estamos pasando por un periodo muy fértil, pienso que es directamente proporcional al periodo políticamente difícil que estamos viviendo”.
     
    – ¿Cómo ha resultado la experiencia de trabajar en familia?
     
    Tulipa Ruiz: “Es muy cómodo. Crecimos escuchando los mismos discos, los vinilos de nuestros padres. Entonces tenemos un repertorio musical muy parecido, nos gustan cosas parecidas. Eso resulta en que hacer música sea simple, que sea práctico”.




    – ¿Cómo describirías la relación de la música brasileña con el resto de América Latina?
     
    Tulipa Ruiz: “La gente se acerca poco y hay poco intercambio. Brasil es muy grande y tiene una industria fonográfica que se basta a sí misma. Muchos artistas que son muy importantes en Brasil no viajan, no salen del país, hacen una carrera prominente ahí, ganan millones ahí y se quedan por ahí. Pienso que en este momento político tan delicado que toda Latinoamérica está pasando, la gente se está aproximando más, ha conversado más.

    “Cada que un artista sale de nuestro país, también abre una puerta para recibir hermanos en nuestra casa. La música brasileña es muy conocida por cuenta de la Bossa Nova y por la de los años 70 de Caetano Veloso o Gilberto Gil, pero la música contemporánea brasileña sale poco del país”.
     
    – Además de cantar, tienes una faceta como diseñadora, ¿Te involucras en la presentación visual de tus álbumes?
     
    Tulipa Ruiz: “Me gusta pensar en la imagen del sonido. Entonces siempre quiero hacer las portadas de mis discos. Cada que hago música nueva me gusta pensar en un diseño para el sonido que estoy haciendo”.
     
    – Algunas de tus canciones como “Virou” o “Efêmera” se concentran en el tiempo pasado o de escasa duración, ¿Es el tiempo algo en lo que piensas recurrentemente para tu música?
     
    Tulipa Ruiz: “Me gusta hablar del tiempo, de la sensación temporal de las cosas, me gusta pensar y entender a la nostalgia, comprender lo efímero también, aquellas cosas que resultan efímeras”.
     
    – ¿Has pensado en cantar en otro idioma como español o inglés?
     
    Tulipa Ruiz: “Me encanta cantar en español, no obstante tengo que estudiar. Pero tengo ganas”.
     
    – ¿Han pensado incursionar en otros géneros musicales para sus siguientes discos?
     
    Gustavo Ruiz: “Pensando en un orden creciente y estableciendo el primer disco como el menos urbano, el segundo un poco más y el tercero como el más cargado, yo creo que sí lo haremos”.

    – ¿Cómo describirías tu experiencia de esta visita a México?
     
    Tulipa Ruiz: “Fue muy especial. Es la segunda vez que he vuelto en menos de un año y ha sido un éxito porque, normalmente, cuando sales de tu país y llegas a otro, tardas más de un año en volver y yo lo hice en menos tiempo. Fui recibida con mucho cariño y generosidad de parte de los asistentes a los shows. He conocido muchos artistas aquí y empecé una relación con México y una amistad que no quiero dejar. Salgo de aquí llevando a México para Brasil”.


    Entrevista y traducción del portugués por Ricardo Pérez Yarza
    Publicada originalmente en Filmeweb.com.mx