Un equipo sin gol e incapaz de sobreponerse a marcadores adversos, eso pienso es Cruz Azul este primer semestre de 2022. Dichos calificativos no dan espacio a la esperanza en la búsqueda de la décima corona del futbol mexicano. En este campeonato, sólo con Tigres y Mazatlán, ambos de visita, pudo obtener un empate tras ir perdiendo. Ante Santos Laguna y Puebla perdió a pesar de alcanzar momentáneamente al rival en el marcador. Necaxa le dió la vuelta y Monterrey le empató. Toluca y la UNAM le empataron a la Máquina momentáneamente sus respectivos juegos aunque afortunadamente los terminó ganando.
Agreguemos a este historial que el equipo de La Noria solo ha anotado un gol en los últimos cinco partidos, el de Pablo Aguilar ante Querétaro, quien por cierto no podrá jugar ante Necaxa el sábado en la reclasificación. Este partido se muestra peligroso ya que el repunte futbolístico y anímico del equipo rojiblanco se dió justamente en el Estadio Azteca en aquel partido que terminó en derrota azul.
Las lesiones son otro factor a tener en cuenta para no entusiasmarse en demasía. Corona, Carlos Rodríguez y ahora Aguilar fueron elementos indispensables del Cruz Azul funcional de la primera parte del torneo y su falta de disponibilidad para el tramo crucial del mismo corta tajantemente las expectativas del equipo para aspirar a campeonar.
El pleito entre Juan Reynoso y Rómulo Otero agrega a la crisis de funcionamiento y resultados una de vestidor, sobretodo porque el entrenador deja de tener en baraja a un futbolista que empezaba a mostrarse como una alternativa interesante para el ataque de los cementeros, tan necesitado de variantes ante la marcha de Angulo y la pólvora mojada de Giménez y Morales.
A estos hechos hay que agregar una estadística demoledora en contra del Cabezón Reynoso: Desde que es DT de Cruz Azul, el equipo no ha ganado un solo partido que haya comenzado perdiendo. La última vez que la escuadra de la clase trabajadora remontó un marcador para ganar un encuentro fue con Robert Dante Siboldi en el banquillo, en aquella ocasión Cruz Azul se impuso a Mazatlán el 18 de septiembre de 2020.
Sumemos como handicap en contra del estratega peruano que en eliminatorias a ida y vuelta solo pudo revertir una que inició perdiendo, ante Toluca en el Clausura 2021. Las otras dos en las que empezó abajo en el marcador las perdió contra Monterrey y UNAM, ambas en Concacaf. En eliminatorias a un solo partido cuenta con una victoria (vs León en Campeón de Campeones) por dos derrotas (vs Columbus Crew en Campeones Cup y Monterrey en reclasificación de Liga MX).
Una dura eliminación en semifinales de Concacaf, el rendimiento a la baja y los antecedentes de la era Reynoso en enfrentamientos a matar o morir no son un buen augurio para afrontar los retos por venir los siguientes días, no obstante hay algunos puntos que dan espacio a una desesperanzada e ingenua ilusión.
El rendimiento de Antuna y Lira en el torneo, sorprendiendo por su nivel alto; la entrega de Rivero, el aporte ofensivo de Escobar más una posible explosión de Tabó y la capacidad de Ángel Romero son los hechos de donde me agarro para no caer en el pesimismo. La ilusión existe, quizás no a tope como hace un año, pero el futbol es para eso, para ilusionarse con que lo improbable a veces sucede.
