Pienso que podemos darnos por satisfechos en casi cualquier aspecto con lo sucedido anoche en Los Ángeles, el nuevo Cruz Azul bajo el mando de Diego Aguirre ha conseguido un nuevo trofeo, sea un invento con afán de vender boletos o no. Además del resultado, el funcionamiento me pareció óptimo considerando que es un proyecto que empieza de cero.
A diferencia de la etapa con Juan Reynoso, se vió una escuadra mucho más agresiva y menos reactiva, aunque esto también tiene que ver con el planteamiento de Atlas, equipo que tiende a replegarse como parte de su esquema táctico. La presión alta fue una agradable sorpresa y el afán de quitarle el protagonismo al bicampeón también resultó grato de presenciar.
Es obvio que no se iban a ver grandes momentos de lucidez colectiva por parte de Cruz Azul, apenas es el tercer juego de Aguirre al mando del equipo, sin embargo la intención de jugar distinto en comparación con lo que se venía haciendo el último año se agradece. Prácticamente alinearon a lo mejor disponible para afrontar este partido, con la excepción de Charly Rodríguez quien viene recuperándose de una lesión fuerte.
Entre los puntos positivos a destacar enlisto algunos. El primero es que el equipo se repuso de dos adversidades, el gol de Aguilera quizás inmerecido y la anotación de Quiñones en los minutos de las “cruzazuleadas”. Para ello sirvió que primero se pudiera empatar rápidamente por conducto de Giménez y para lo segundo que el partido terminó y no hubo oportunidad de que Atlas siguiera atacando.
También recalco el buen partido de Mayorga, la recuperación de Charly y sus buenos minutos en el campo así como el protagonismo de Romero. Los 45 minutos de Rivero en cancha me confirman que en el medio campo tiene mucho que aportar y para mi es una opción a tomar en cuenta por encima de Baca para esa posición.
En los aspesctos a mejorar veo también varias cosas. En materia defensiva se notó la ausencia de Pablo Aguilar, ahora en Paraguay, y para el que urge contraten un reemplazo. Además en caso de ausencia de Abram o Domínguez solo se dispone de Escobar para jugar ahí. También veo con inconsistencia a Tabó quien veía a la alza los últimos partidos del pasado torneo y al Cata, quien parece dar muchas ventajas a los atacantes del equipo contrario en turno.
En los penales, además del errado por el propio Escobar, a mi consideración Tabó y Giménez los patearon mal, sin embargo hubo fortuna para que Camilo Vargas no los detuviera. Hay que practicar esos disparos. A esto agrego las lesiones de Antuna y Rivero, desconociendo aún su gravedad. También noto con preocupación el hecho de recibir un gol (con cabezazo del arquero rival incluído) en los instantes finales del partido. Aguirre tiene que cambiarle el chip a este equipo en ese sentido.
Para todos los inconvenientes presentados noto soluciones que pasan más por cuestiones dirigenciales en primera instancia que por atributos de la dirección técnica. Este equipo necesita contrataciones y Ordiales debe darse prisa en ello. El nivel intermitente de Tabó parece tendrá como solución el arribo de Rotondi, sin embargo requerimos paliar las demás deficiencias buscando competencia para Mayorga, un defensor central que siente o dispute el lugar con Domínguez y un atacante que complemente o compita con Giménez y Morales.
Dicho esto, empiezo a notar “problemas lindos” para Diego Aguirre en su parado titular una vez la plantilla esté completa. ¿A quién sentará una vez llegado el nuevo delantero? ¿a Romero, Giménez o quizás Antuna? ¿En el medio campo se quedará con Lira-Rivero o sacará a alguno para que juegue ahí Charly? ¿Rotondi será titular inmediatamente o tendrá que competirle a Tabó el puesto? ¿El central que llegará va a ir a la banca o se impondrá sobre alguno de los dos que ayer fueron titulares? ¿Cuál será el rol de Morales? Recordemos que no solo el Bebote necesita minutos y goles, Iván es activo del club y también hay que mejorar su rendimiento.
La Fiera de momento parece ganarse la confianza de la afición, toca el turno de Ordiales para hacer lo mismo.
